Humo,

fogonazos de luz por la pólvora quemada,

el Alardo representa la lucha de los dos bandos,

unos por conquistar y otros por defender lo que cada uno considera suyo,

el estruendo de los trabucos forma parte indispensable de nuestra fiesta,

no se entendería  moros y cristianos sin esa parte si se quiere melancólica como es ese olor a pólvora quemada que lleva impregnada  nuestra fiesta.